viernes, 15 de junio de 2007

RETRATO


Retrato


La luz se filtra acariciando su rostro,
cubriendo de oro los suaves destellos,
libando a lo largo matices de cuero,
que el sol acicala besando en su cuello.

Frente altiva, nariz romana,
el rubio pelo armoniza su estampa,
racimos de luz y cabello
que en bucles amelonado se engarza
cascadas de seda enarbolan su espalda.

Pendientes de oro, taladran sus oídos carnosos,
sarcillos de plata perfilan el ovalo.

Su cara se aterciopela de piel tersa y rosada,
mimando a su rostro de cera labrada,
hundiéndose en la barbilla en hoyo.

Una risa melosa entre marfiles y nácar
cautiva a la dama inundado al eco de alegría y gracia.

Dos arcos fibrosos de furia y llama,
de sigilo y drama, rubíes de fuego.

Amapolas encendidas que gimen al viento,
sollozan, suspiros, lamentos de amor encendido.

Capotes que lidian romances carnosos de acero,
labios húmedos sibilinos que aman
buscando encuentros, fusionando almas.


Besos de placer eterno rodando senderos,
caminos escondidos de luz de lucero
Que entrega el ser en infinita fragancia.

Pintados de azahares y ébanos
dos lagunas de menta y albahaca,
saladas cuando las toca el alma,
florecen tornasoles verdes en su mirada cándida.
Cuando se apacigua el rojo fuego que bulle
en su aura blanca.

1 comentario:

  1. Un retrato poetizado, escrito desde la mirada del amor.

    Un abrazo

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