miércoles, 13 de junio de 2007

UN SENCILLO VERSO


Un sencillo verso

Me pregunto porque te quiero,
cuál es el motivo y la razón,
si para ti soy como un pañuelo de quita y pon.

Me utilizas cuando quieres,
y después me hechas en un cajón.
Aunque a veces me pregunto,
si no sabes que yo tengo corazón.

No soy como el de tu oso de peluche,
que él lo tiene de algodón.
El mío es de rojo oxido
y late como un reloj.

Si le pinchas a él le duele,
pues no es de lata ni de cartón,
aunque luego no se queje,
y sosiegue su dolor.

El te trata con cariño,
con respeto y con amor,
Y se enfada si le hablas,
sin respeto sin sabor,
despreciando las palabras,
y llenándolas con rencor.

Me pregunto que yo he visto,
en tu joven despertar,
Si me pides y me pides
y luego nunca me das.

Quizás yo sea masoquista,
y tu mi ama que al pegar,
Se regocija en su equidad.

Quizás yo sea un barco errante,
y tu mi tempestad.
la hoja que va en el viento,
y tu mi tierno huracán.

Me pregunto en este verso,
Si algún día me amaras,
Pues yo quiero ser la vela,
Y de ti espero el mar.

La ola que te inunde,
Y tú la espuma y la sal.
El rojo sobre el metal del cobre
Y yo el sol para alumbrar.

El azul se tiñe en verde
Si miras con tu mirar,
Desdichado en esta vida,
Que me hizo naufragar.

1 comentario:

  1. Hay preguntas que se quedan sin respuesta aunque pensemos en ellas una eternidad. El amor no es sensato, de todos es sabido.

    Un abrazo

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