lunes, 10 de marzo de 2008

La ambrosia y soledad en el corazón de un torpe poeta


La ambrosia y soledad en el corazón de un torpe poeta


Si las palabras se encasquillan en la atmosfera
Y sus ecos no tienen resonancias,
Quedando estremecidas y vacías en las almas.

Si el corazón se adormeciera en la garganta
Y para él fuera su tictac una nana impenetrable,
El aullido bronco de un mar que se devasta.

Si las lágrimas rodaran lacerantes y secas
Como perlas de cuarzo
O puñales de una virgen Macarena.

Si la mente exigiera el exorcismo del amor,
Y la justicia respondiera,
Que la báscula del desengaño pesa.

Si el cariño no distingue
Entre el amante y el corsario,
El ladrón o el buen amigo.

Como dicen que anda ciego,
Necesita un bastón blanco,
O el hombro de un lazarillo.

Si la sed te atormenta la garganta
Y solo queda el último trago en el vaso,
Que no se te haga amargo.

Aunque intrépido y cansado
El reloj siga empujando,
Y llenando de polvo los zapatos.

Si a la esperanza le salieran negras alas
Y como un córvido se fuera graznando,
Que el augurio te pille orando.

Si la savia se cristalizara en el tallo,
Y las hojas se murieran en Mayo,
Seguro tu corazón está sangrando.

Si al abrazar el espacio,
Y al cerrar tus brazos largos
Solo encontraras el aire.

Entonces, el cielo que te cubre
Se anega en un zaino manto,
Y la última luz se extingue
En el cosmos danzando.

Solo te queda la nada,
La absurda y placida nada,
En el espíritu llenando.

1 comentario:

  1. Pues hay que echarla fuera de ahí que se acomoda y nos macula el alma.

    Un abrazo

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