domingo, 29 de marzo de 2009

PLÉYARES


Pléyades


En la abadía de mis emociones
se contonea placido el silencio
y la caricia de unas manos
que cotejan letras y anhelos.

Por los andamios de tu vientre
quise yo hacerme de fuego
desplegándome en tu sombra
y abarcándote en tus silencios.

Pero embarranque en un talud de misterio
donde las Pléyades cantan
con un laúd de ensueños
derramando solo secretos.

La osadía de tus formas
se desgrana en mis aleros
y el elixir que lo forma
embriaga en mí los adentros.

Germen que metamorfea
la raíz del sentimiento
floreciendo en semillas
las huellas de un amor prieto.

Amor que talla en mi compostura
la labranza de tu verso,
de ser tu gran amigo
y tú amante más férreo.

En la abadía de mis emociones
se contonea placido el silencio
y en los umbrales de mi alma
se abrasa con el candor tu encuentro.

1 comentario:

  1. Qué hermoso sentir, tus letras fluyen y fluyen, se advierte una pluma incansable recorriendo cada espacio, dejando su inconfundible paisaje pintado con arte, ésta bellísima poesía.

    Besos

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