domingo, 22 de abril de 2012

Tribulación



Tribulación



El mar se tiñe con un velo cobalto
y reflejos de un sol quebrado.
El cielo pinta enladrillado
y bronco y desgañitado el viento
hincha las velas del viejo buque ballenero.


En las gargantas del horizonte,
donde el sol es amortajado,
aparece hirviente
una turbulencia de espuma.


Desde el trinquete vocifera el vigía
a los tripulantes del Pequod .
_Por allí resopla,
el océano elucubra un inevitable duelo….


El intrépido capitán Ahab,
acaricia su pierna ortopédica de hueso,
absorto en su obsesión marina,
se sumerge en la atracción del abismo……..


También a mí en la tundra de la soledad,
se yergue un espejismo blanco,
un corazón de niebla
Que amiela su roció
en la liturgia de un fandango.


Bulanicos de melaza se rizan en el Atlántico,
esmeraldas que Andrómeda vierte en el espacio,
carburo para las venas,
y notas sin corcheas
para la pluma de este poema.

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