jueves, 30 de abril de 2009

Ámbar azabache


Ámbar azabache


De ámbar y azabache
la noche prende mesuras,
y en el vientre de tu cáliz
se enarbolan las premuras.

Tácito, quieto y bruno
lamento sólo consumo
peregrino que camina errante.

Por senderos de polvo y piedra
veredas y laberintos
sin ruta ni luz de estrella.

Pensamientos que afloran
sobre una paz inquieta
sedimentos de esperanza
que se acrisolan en violetas.

Tengo los huesos rotos
la sangre cuajada y densa
y el alma taciturna
cansada de vagabundear.

Sólo una mirada clara.
diáfana de musgo y alba
calcina apasionada
los ruegos de mi suscitar.

Quietud en el ancho mar
espeja el horizonte
faros que en la tinieblas
alumbran el acantilado.

Quijote que está varado
a lomo de su locura
rocino tiene a su lado
y a Sancho en la compostura.

Profusas son las tinieblas
que hilvanan sus canas sienes
senderos en singladura
si brillas unos ojos verdes.

De una mujer candela
guirnalda para un alma en pena
luna que en la noche oscura

Navega con las estelas,
caminos de agua pura
velero de azul y espuma
y faro de linternas verdes.

En el océano inmenso
serena quietud que oscila
el fiel de una balanza
de musa poeta Escriba.

2 comentarios:

  1. Wooo Julio, que precioso tu poema, me ha encantado.
    Felicidades de veras.
    Un abrazo Poeta Romántico. :)

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  2. Romanticismo en los poros de cada letra, un encanto de poesía amigo mío.

    Besos

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