viernes, 30 de noviembre de 2007

AQUELLA NOCHE


AQUELLA NOCHE

Aquella noche, te fuiste luciérnaga,
Con los senderos de la luna roja,
Te perdiste en las estrellas,
Abatiendo el aire, sin tu pañuelo,
Me degastes como las hojas de otoño.

Frio, descalzo, sin mi color verde,
Herido en la nostalgia,
Te llevaste todo el encanto,
Y ahora me siento perdido, sin tu fragancia,
Dando golpes de ciego.

Porque te fuiste mi amor,
Si tu latido late en mi pecho,
Si mi pulmón respira tu aire,
Si soy molécula de viento,
Que ondula y besa tu pelo.

Quizás te fuiste gaviota,
Acariciando otro viento,
Sintiendo en tus alas otro aire,
Que te elevaba más cerca del cielo.

Mis besos siempre naufragaron,
Frente a las costas de tu boca,
Mi piel henchida de deseo,
Se acristalo en el jardín de la inocencia,
Mis manos buscan las tuyas
Y las acogen en mi escritura.

Mi alma roza la tuya,
Y solo en el éter,
Mi imaginación te toca,
Capricho que anhela el alma,
Intentando descubrir tú esencia.

Paloma de vuelo raso,
Fragante estrella y cometa,
Luciérnaga de luz de vida,
Gaviota mujer y pantera,
Iris de verde menta,
Ilusión y musa
Para un poeta.

1 comentario:

  1. Todo poeta necesita una musa: real o imaginaria.
    Un abrazo

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