jueves, 17 de septiembre de 2009

Hola viajero


Hola viajero

Eres tierra que la tierra exora
barro calcáreo
con un soplo de aliento
arcilla modelada
amparada por la vida.

Raíz, alma, savia, tallo
madurando hacia el cadalso
sudor, lagrima, alegría y llanto,
polvo de estrella.

Hombre de carne y hueso
fracción de tiempo,
alma taciturna y viajera.

Grano de arena
en la inmensidad del desierto,
piel sobre carne y hueso
calavera y sesos.

Materia inteligente
en una sopa de estrellas,
milagro de vida en el universo,
también ceniza, fantasía y ancestro.

Y entre tanto
expolias, extorsionas
aniquilas y enfermas
te anegas y desesperas.

Cuantos minutos de risa
cuantas horas de alegría
cuantos días de vida plena
apuntas en la bitácora
de este viaje sin vuelta.

Viniste sin alforjas
desnudo clamando teta
y te vas enjuto
derramando tristeza.

Si te ilumino la fe
y crees que un igual se hizo Dios,
y rezas y rezas,
esperando la luna nueva
para comer a su mesa,
y que el ahogo del alma
navegue por otras riveras.

Que los gusanos regurgiten
la carne podrida y negra,
o las llamas del fatuo fuego
recompongan la materia.

El perecer de la carne
a la muerte extrema,
el temor del espíritu
al desconocimiento incierto,
nos hace miserables
aferrándonos a la vida,
porque ahí se que siento.

Disgregarse en lo infinito
perdiendo la tutela del yo,
exonera a la materia,
quizás los dos gramos de esencia
tracen el verdadero objetivo de Dios
y así demos paso
a los universos paralelos,
el caso no es morir
y seguir viviendo.

Agarrarse a un clavo ardiendo
mientras las animas en complots
se ríen burlonamente
de lo humano, demasiado humano.

Que sería si no existiera
las trasferencias entre neuronas,
sería solo causa instintiva,
pero para algo se nos dio
el lenguaje y el pensamiento.

Para que fuese todo
el caos del intelecto,
o Dios, Has muerto,
en el patíbulo del entendimiento,
viva Dios en su concierto,
y que cada cual
toque su instrumento,
a ver si la música
amansa a las fieras.

1 comentario:

  1. La causa quien la conoce, el miedo es inherente al ser humano, y luego que importa donde queden los huesos,y órganos si ya perdieron su tonicidad, si nada sabremos, si el alma no se contamina porque es pura esencia y no es materia nos veremos allá los que queremos otra existencia. Un texto reflexivo.

    Besos

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