viernes, 11 de enero de 2008

DESENCANTO


DESENCANTO


Mirando voy las manos
Las encuentro vacías,
Encalladas y heridas
Llenas de espinas.

Soy artífice en mi trabajo,
Pinto, modelo y escribo,
Construyo, arreglo y reparo.

Un hombre autodidacta,
Tolerante, paciente, analítico y templado,
Intento la perfección en mis actos,
Aunque sé que solo soy humano.

Me canse de modelarte
De esculpir en el viento y en el aire
Solo sé que erres barro,
Arcilla para las manos.

Creí que eras un diamante,
Y quise pulir al brillante,
Pero veo que eres cuarzo.


Por más que ponga en mi empeño
No podre labrar lo que quiero
Con este granito duro y fiero.

Me anegue en mi osadía,
Agua pasada de molino
Que como un torbellino
Se va por el desagüe

Ángel custodio de pesares
Que hace guardia en mis umbrales,
Estigma de Caín,
Que marco a mi el destino.

Así que hare como al buen olivo,
Podara sus ramas de acebuche,
Para mil palomas de la paz,
Dejare los tallos y los brotes nuevos.

Que cautericen las llagas de las ramas leñosas,
Poco agradecidas, que ya no dan fruto,
Solo hojas y un mar de tinta negra,
Que frustra las soledades.

Hare una sepultura
Y echare tierra en el hoyo,
Que te coman los gusanos,
Como aun buen cristiano.

Llorare tu ausencia en amarguras,
Enlutare mi alma por él letargo,
Coseré mi corazón roto,
Y me quedare con tu epitafio.

Aquí yace una crisálida blanca
Que quiso ser mariposa
Y se convirtió en otra cosa,
Muñeca de porcelana.

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