viernes, 28 de noviembre de 2008

Melodía inconclusa para una dulce mariposa


Melodía inconclusa para una dulce mariposa

La noche me arrebata niña
armoniosamente baladra tu voz
que nace entre mis venas,
y acompasa a tu latido dormido
me envuelve en su resonancia
al paso de mi corazón partido.

Como la Luna y el Sol
poco o nada nos encontramos,
pero me ha dicho un lucero
que no haya miedo en tu vientre
y lo siembres de alicientes.

Y dejes para otras horas
el quebranto y la pena,
que como una semilla valedera
te quedan mil primaveras
para florecer junto al trigo
la menta y la hierba buena.

Y llenar tu ente
con más de mil quinientas esencias,
te espera el almizcle de los besos
el Sol la Luna y las estrellas
la caída de la tarde
el mar y sus riveras
los sueños y fantasías
la literatura y tus poemas
el corazón del amigo
el mundo y si quimera
la exhalación del amor
y un compañero que te quiera
que te cuide y te respete.

Como alcanzar yo tu rivera
Si te ahogas a un eco mío,
Como soplar al viento de tu cometa
Si entre tú y yo no quieres hilos.
Como beber de tus fuentes
si eres agua subterránea
y yo un albatros proscrito,
pero aunque te sienta lejos
soy ese buen amigo.

2 comentarios:

  1. La poesía, que bebe de las formas, que se esculpe en el verbo con el cincel del alma, sigue latente, quieta, hasta que un llanto o un amargo recuerdo hacen correr la pluma, por las blancas estepas de una inconclusa obra. Sigue, pues, vivificando lo imaginado en letras, en palabras, en frias noches claras, que desde la distancia te sigo en tus andanzas.

    El Marqués

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  2. El canto que arrulla el misterio melodioso, transmite paz y armonía al generar poesía, precioso andar de letras vivificantes.

    Besos

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