
Una noche de tormenta
Sobre la ciudad se cernía el lóbrego manto de una noche cavernosa sin luciérnagas ni lunas, difunta de estrellas.
Galopaba en las alturas la inclemencia borrascosa con un enérgico viento que en las rendijas de las cosas silbaba melodías tenebrosas.
Aquellos susurros aéreos estremecían los sentidos, y más aun si el trueno golpeaba su alarido eco, el relámpago en su destello iluminaba con un flash momentáneo desquebrajando el cielo eléctrico.
Aquella sinfonía acuosa de silbos y truenos hacia balancear el follaje de los árboles y los juncos acerados de las antenas que resistían al embate fantasmagórico y fiero de la exhalación de Eolo .
El sonsonete de la lluvia en los cristales empañaba cataratas lagrimales descomponiendo las imágenes en falsas estampas Irreales.
El asfalto relucía con un matiz celeste y un torrente de agua y polvo de los tejados era el aporte de los canalones a los desagüe en el alcantarillado.
Las calles casi desiertas, y de vez en cuando un transeunte atrevido luchando con el paraguas al límite de las posibilidades,
algún auto solitario circulaba espolvoreando los charcos.
Y yo como cada noche navegando por el ciberespacio,
siguiendo el ritual a golpe de ratón cliqueo en estos liliputienses verdes que danzan su mínimo baile virtual.
Y me ensimismó en un poema o en la página de un amigo,
Me pasan las horas muertas, cuando el msn me salta con su cartelito de advertencia.
_Hola amigo, deseando estaba encontrarte, hace tiempo que no hablas conmigo y yo deseoso de hallarte; pues aquí me tienes imperando en tu nostalgia.
_ ¿Pero quien eres y como sales? Si no estás entre mi amistades, no tienes nombre, ni foto, y ni siquiera te veo conectado.
_Pues tu bien que me conoces desde hace mucho tiempo y del pasado, me cuentas como uno de tus mejores amigos,
Y siempre viniste a consolarte a mis brazos.
_pues no caigo, déjate ya de chuflas, y dime quien eres,
O cierro este contacto.
_no puedes amigo mío, da igual lo que hagas, ahora me perteneces y me llevas a tu lado, así duermas, o despiertes, seré tu sombra por unos días, tu melancolía y tu tristeza.
_ que prepotente eres, anda cuelga, y cámbiate a otro barrio,
Por no decir que te vayas a la mierda.
_bueno ya que te pones refrescare tu memoria, no te acuerdas de Dolores, aquella que le decías Lola, y de Pilar y
Juana y esa rubia que te traía por la calle de la amargura.
Eres un desagradecido te hice cambiar tu hombría, en parte me debes quien eres.
_no me hables mas desamor, que ya reconocí tu huella.
El relámpago ilumino la estancia, los segundos pasaron y el trueno me hizo despertar de un sueño, me fui a la cama en silencio y reflexione a cuenta de la pesadilla.
El msn decía:
hola Julio, julioooooooooo… ME CAHIS…
Bueno ya veo que no estás, hasta otro día.