domingo, 29 de marzo de 2009

PLÉYARES


Pléyades


En la abadía de mis emociones
se contonea placido el silencio
y la caricia de unas manos
que cotejan letras y anhelos.

Por los andamios de tu vientre
quise yo hacerme de fuego
desplegándome en tu sombra
y abarcándote en tus silencios.

Pero embarranque en un talud de misterio
donde las Pléyades cantan
con un laúd de ensueños
derramando solo secretos.

La osadía de tus formas
se desgrana en mis aleros
y el elixir que lo forma
embriaga en mí los adentros.

Germen que metamorfea
la raíz del sentimiento
floreciendo en semillas
las huellas de un amor prieto.

Amor que talla en mi compostura
la labranza de tu verso,
de ser tu gran amigo
y tú amante más férreo.

En la abadía de mis emociones
se contonea placido el silencio
y en los umbrales de mi alma
se abrasa con el candor tu encuentro.

miércoles, 25 de marzo de 2009

El secreto de un silencio


El secreto de un silencio

En secreto y en silencio
sin que nadie me viese
leí los versos rotos de un poema.

Sus bellas palabras
de encantadora locura
enajenaban amantes
de rica y sutil tesitura.

En la soledad del desierto
bramaban sus dunas áridas
una brizna verde en su espesura.

Y el silbo de un eco distante
lo preñaba de sementera,
era como el mana de Moisés.

Un polen caído del cielo
que saciaba su hambrienta boca,
manjares para hoy y vacío para mañana.

Porque el amor y el lamento
tienen mala resonancia
cuando la desesperanza nos hace travesuras.

Amor, que ansia el alma en su vehemencia
pensamientos que se crispan
en los albores del abismo.

Desiertos que florecen
en la brisa y el roció
y se anegan de orquídeas blanquecinas.

Germinando en las estepas bucólicas del ser
de sueños e ilusiones
verdeciendo la esperanza.

Locura de amor
que adormece la voz
y hace gritar al alma

Telúrico cisma del intelecto creativo
que oxida el sentido común,
neuronas que huérfanas de ti.

Se hacen adictas y reclaman su dosis
de corazón a corazón
que en la penumbra ama.

Ternuras, besos de éter
caricias de rallos de luz
que copulan etéreas y navegan.

Si hay dos almas que lo quieran
fundiéndose en las estrellas
y regresan con un halo de luz haciendo una estela.

Amores de tesón y locura
amores que fluctúan
amores sin cuerpos.

Que en las mentes ponen su rellano
para saciar los efluvios del recuerdo
amores de cartón y retrato.

Amores de plástico duro
y botón de computadora,
amores que se incendian sin encuentros.

lunes, 16 de marzo de 2009

SUEÑO


SUEÑO

sueños de enamorado la noche acoge
la luna se trasmuta en ellos
y se siente cómplice.

Con un halo azul misterio
penetra Selene en tu ventana
acariciando tu cuerpo
de amores lejanos te baña.

Ciñéndose en ti, bella durmiente
en tu corazón siembra una simiente
creciendo en tu ser abiertamente.

Vuelan pasiones y anhelos,
canciones, suspiros,
deleites de amor
se musitan de tu cuerpo.

Las quimeras del alma
ya se mecen,
las pasiones veladas
se acunan en tu ser durmiente.

Se arraigan a la naturaleza del sueño
y apareces en el reino de Morfeo,
entonces el te habla,
y se impregnan alma con alma.

Y se funden soldándose unidas,
y se crecen en un efusivo destino
secando a la mar si es preciso,
incendiando los cielos de rojo,
vaporando al azul infinito,
y unirse en la dicha de ser.


A la mañana siguiente
aparece el astro glorioso
la noche se esfuma en un rescoldo de espliego,
gélidos quedaron los velos amorosos,
la luz radiante del ciclope, despierta a la flor.

Ya regresaron sus cinco sentidos
la bella durmiente dejo de soñar
la vida la lleva de aquí para allá,
trabajo y rutina y su monotonía,
el hacer por hacer.

Pero en su alma queda, un misterio,
un acorde de sangre late en su pecho
sensaciones palpitan muy dentro,
la semillas de un sutil sueño,
de noches sembradas de luz y candor.

Al cruzar la calle huele una flor
y al mirar al espacio se para en el viento
una golondrina riza el cielo,
tiene en su cara un destello
y dentro muy dentro
florece el amor.

jueves, 12 de marzo de 2009

ESTAS


ESTAS

Soy el cauce y el continente
de un amor que me devora,
vivo sin vivir si quiera,
y no encuentro de tu fuente
agua que se desborda.

Estas en la mirada de mis cosas
en el entrecejo de mi frente
en el sendero de mi estrella
en los átomos de fuego
que calienta mi existencia.

Eres mi malvaloca,
una amapola roja que me desoja
estas en mi respirar paciente
en mi latido latente
de mi pobre corazón poeta.

Sigo la pauta en la moldura de tu alma,
y me enhebro a los pliegues de tu falda
y suspiro por el canalillo de tus pechos
y si no me amparas
de amor me muero.

Estas en estos versos que te digo,
que aprietan iris de menta
que pretenden abrazarte
y acurrucarse contigo
comprimiendo existencias.

Estas cuando no estás,
en la inconsciencia del silencio,
todo lo tuyo impregna,
tengo parte de tu alma
agarradita a mis venas.

sábado, 7 de marzo de 2009

Una noche de tormenta


Una noche de tormenta

Sobre la ciudad se cernía el lóbrego manto de una noche cavernosa sin luciérnagas ni lunas, difunta de estrellas.

Galopaba en las alturas la inclemencia borrascosa con un enérgico viento que en las rendijas de las cosas silbaba melodías tenebrosas.

Aquellos susurros aéreos estremecían los sentidos, y más aun si el trueno golpeaba su alarido eco, el relámpago en su destello iluminaba con un flash momentáneo desquebrajando el cielo eléctrico.

Aquella sinfonía acuosa de silbos y truenos hacia balancear el follaje de los árboles y los juncos acerados de las antenas que resistían al embate fantasmagórico y fiero de la exhalación de Eolo .

El sonsonete de la lluvia en los cristales empañaba cataratas lagrimales descomponiendo las imágenes en falsas estampas Irreales.

El asfalto relucía con un matiz celeste y un torrente de agua y polvo de los tejados era el aporte de los canalones a los desagüe en el alcantarillado.

Las calles casi desiertas, y de vez en cuando un transeunte atrevido luchando con el paraguas al límite de las posibilidades,
algún auto solitario circulaba espolvoreando los charcos.

Y yo como cada noche navegando por el ciberespacio,
siguiendo el ritual a golpe de ratón cliqueo en estos liliputienses verdes que danzan su mínimo baile virtual.

Y me ensimismó en un poema o en la página de un amigo,
Me pasan las horas muertas, cuando el msn me salta con su cartelito de advertencia.

_Hola amigo, deseando estaba encontrarte, hace tiempo que no hablas conmigo y yo deseoso de hallarte; pues aquí me tienes imperando en tu nostalgia.


_ ¿Pero quien eres y como sales? Si no estás entre mi amistades, no tienes nombre, ni foto, y ni siquiera te veo conectado.


_Pues tu bien que me conoces desde hace mucho tiempo y del pasado, me cuentas como uno de tus mejores amigos,
Y siempre viniste a consolarte a mis brazos.


_pues no caigo, déjate ya de chuflas, y dime quien eres,
O cierro este contacto.


_no puedes amigo mío, da igual lo que hagas, ahora me perteneces y me llevas a tu lado, así duermas, o despiertes, seré tu sombra por unos días, tu melancolía y tu tristeza.


_ que prepotente eres, anda cuelga, y cámbiate a otro barrio,
Por no decir que te vayas a la mierda.


_bueno ya que te pones refrescare tu memoria, no te acuerdas de Dolores, aquella que le decías Lola, y de Pilar y
Juana y esa rubia que te traía por la calle de la amargura.
Eres un desagradecido te hice cambiar tu hombría, en parte me debes quien eres.


_no me hables mas desamor, que ya reconocí tu huella.


El relámpago ilumino la estancia, los segundos pasaron y el trueno me hizo despertar de un sueño, me fui a la cama en silencio y reflexione a cuenta de la pesadilla.

El msn decía:

hola Julio, julioooooooooo… ME CAHIS…
Bueno ya veo que no estás, hasta otro día.

LATIDOS


LATIDOS

Sístole, diástole,
fulgor rojo
lava ensangrentada
de amores y arrojos

Musculo incendiario
glorificas el romance
y te meces amoroso
en los brazos de tu amante.

Estructura diamantina
que abates la luz en las sombras
sol que aclara el medio día
destruyendo las tinieblas.

Sístole, diástole,
fulgor rojo
sangre que a mi cuerpo
respiras y alimentas.

Minúsculos átomos de amor
que siembras en mi cabeza
mortificando al pudor
alumbrándome a otra gesta.

Radiantes son las formas
que proyectas a mis ojos
ansiedad en los sentidos
arruinando los abrojos.

Sístoles diástoles,
fulgor rojo
pigmentos sensoriales
colorean ilusiones.

Apetitos que se crean en la noche
incendios pasionales
huracanes destructivo
que devoran lo mediocre.

Almas que se llenan
de nocturnas empatáis
columnas edificantes
hundidas en las entrañas de la tierra.

Sístole, diástoles,
fulgor rojo
transitoria amante
soy tu vampiro y tú enojo.

Siempre para mis colmillos
serás mi antojo
vida para mis penas
y sangre de color rojo.