Soliloquio a una verde alma

Soliloquio a una verde alma
Impávido reloj,
en tus agujas se oxida el tiempo,
soliloquio a una verde alma.
Maduraras como el grano de uva
que el sol baña.
O danzaras en el espacio infinito,
es cuestión de tiempo.
Te miro de frente
y no me engañas,
te reconozco,
me devuelves la mirada,
eres mi recipiente en carne
mi continente en hueso
mi calvario, mi alegría,
mi fastidio y mi contento…
¿Quién anda por ahí dentro?
¿de veras sé quién eres?
¿en realidad te conozco?
o solo eres un cuento,
que a la imaginación perturbas.
_¡Soy tu espectro!
Que tal,
¿cómo estás ego?
y tu sentimiento…
hace tiempo que no le veo
no habla conmigo,
está ausente perdido
solo te tiene a ti como amigo.
Y a ese impávido
zalamero espejo
que le brinda una imagen
engañosa de si mismo
y no se reconoce
ni se ve por dentro.
Solo en los sueños habla conmigo,
narcotizado por el subconsciente,
de las manos de Morfeo,
yo le cuento y la digo,
después se despierta
y ya no se acuerda
cuando anduvo conmigo.
Tengo que hablar muy serio con ella
un día que este bien despierta,
pero ese día no llega,
siempre habla contigo
mirando a su cuerpo.
En eso se entretiene,
paciendo como una vaca
su hierva verde,
para rumiarla luego
en el mundo de las banalidades.
Así que me quedo siempre cautivo
muy dentro de ella
como el genio de la botella
esperando que un día
se frote el alma y me vea.
le concederé tres deseos
al instante que me descubra muy dentro de ella
y se dé cuenta
que soy la guinda de su existencia.
El primero de ellos
Le regalare un espejo,
sin cristal que tengo
para que se mire por dentro.
El segundo, la paz y la armonía
para que conviva con ella,
La dicha de cada día.
Y el tercero es un secreto,
todo un misterio del conocimiento,
sabrá el lugar que ocupa en la cadena
y se liberara de su condena.
_Menudo eres espectro
no hablas más que tonterías
te crees que todo está en la armonía,
yo sé muy bien quién es
y que quiere, su carne y hueso,
que la vida son cuatro días.
Ya lo dice el refrán
ande yo caliente y ríase la gente
ave que vuela a la cazuela
y más vele pájaro en mano
que ciento volando.
Deja eso para los ascetas
y para la gente que quiera
llenar su vida de sueño.
Que este mundo es una carrara
hay que estar bien despierto
y ser uno de ellos, o morir en el intento
y no quedarse a la zaga.
Que los premios
solo son para los primeros,
y los demás poco cuentan
que estas anticuado
y no andas al loro.
Eres un soñador romántico
y eso ya no se lleva,
hay que ser tangible
y escalar a costa de lo que sea
ser ambicioso,
y ponerse al mundo por montera
y no tener escrúpulos
que uno cuesta tanto
cuanto tanto vale,
que el oro y las perlas están
para quien sabe apreciarlas,
que el pan alimenta
pero el caviar ostenta.
Todos tenemos un precio
el blanco, el rojo, el amarillo y el negro,
el rey el jurista el político y el artista,
y los de mas andan todos a medio saldo,
y después que salga el sol por donde quiera.
_No coincidimos en el dogma
tú te ocupas de los placeres
del orgullo y la apariencia.
A mí eso no me interesa
por algo tenemos alma
y somos en parte espíritu
quizás lo único que nos iguala a todos
yo me ocupo del sentir
de la igualdad del ser
y desprecio la vanidad.
Me interesan las fuerzas motoras del espíritu
la comprensión, el cariño, el amor
no distingo entre blanco o negro
entre alto o bajo, entre rico o pobre.
Solo me interesa
el camino de perfección
conocimiento interior y colectivo,
hasta en lo más ruin y oscuro
se extiende la mano del creador.
Nunca tú y yo
nos llevaremos bien
somos el alfa y el omega
de seguro estoy,
que mirándote a ti
aprenderé sobre mí.
porque soy el más miserable
de todos los mortales,
tengo conciencia
del canasto que traigo conmigo
y no sé cómo llenarlo.
Todo me parece poco exiguo,
y es ya corto el camino
para encontrar la esencia
que valla conmigo.
Quizás un día tu y yo
seamos un complemento perfecto
para entender la empatía
la necesidad emotiva que nos hace
actuar de una u otra manera.
No te desprecio porque no soy
el mayordomo de tu casa,
soy el señor de ella
buscando el nirvana
la revelación del alma.
Porque después de la vida
Solo queda el fuego o la tierra
o el pensamiento vivido
de alguien que te quiso
y vivió contigo.
Hasta ahí llegamos y entendemos,
pero la energía ni se crea
ni se destruye solo se trasforma.
Donde quedara el amor
la superación del hombre
el análisis cognoscitivo
de sí mismo y el entorno,
quizás sean la llama lacerante
de la misma creación,
el milagro de la vida
repitiendo su ciclo inalterable,
Dios en el concepto cósmico
de su palabra.